martes, 7 de noviembre de 2017

Excelente noticia, publicada en Juventud Rebelde

Iniciará construcción de fábrica de pañales desechables antes de concluir el año.


 

Una fábrica de pañales desechables y almohadillas sanitarias TBV de la compañía vietnamita Thai Binh Investment Trading Corp, se prevé construir en la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM).

La construcción de la obra debe iniciar antes de concluir el año y suministrará pañales para recién nacidos, así como tallas para adolescentes, adultos y personas de la tercera edad, según informa la ACN.

Quang Nghiem Xuan, gerente comercial del consorcio, explicó que la inversión tendrá un costo de nueve millones de dólares y permitirá producir 210 millones de unidades de culeros anualmente, encaminadas a satisfacer las necesidades del mercado cubano y de otras naciones de la región.

De igual forma agregó que les interesa invertir en Cuba debido a la elevada demanda existente en el país, y que apostarán por fabricar productos de calidad y a precios asequibles.

En el ámbito de la XXXV Feria Internacional de La Habana, FIHAV 2017, celebrada del 30 de octubre al 3 de noviembre, Tran Ngoc Thuan,  vicedirector general de la compañía, afirmó que su objetivo es desplegar una actividad comercial duradera y afianzar su prestigio en el mercado cubano.

Señaló que también realizan coordinaciones con Suchel para crear una empresa mixta en la ZEDM para la producción de detergente, con una capacidad de 50 mil toneladas anualmente.

De acuerdo con fuentes oficiales, el intercambio comercial entre La Habana y Hanoi se ha diversificado en los últimos años, y Vietnam se mantiene como el segundo socio comercial de Cuba en Asia.

Las imprescindibles almohadillas sanitarias


La ausencia de almohadillas sanitarias, en la red de farmacias de la provincia pinareña, constituye un serio dilema, para las mujeres en edad fértil.

Ojalá que la inestabilidad no se convierta en algo común, porque el período menstrual no cree en atrasos y aparece -cada mes- en el lapso de tres a siete días.

Muchas aseguran haber agotado todos los recursos y solo les queda la inquietud ante la aparición de un proceso natural imposible de retrasar, frenar o evadir. 

El imprescindible producto -para satisfacer necesidades higiénicas básicas- no se encuentra hoy, ni en la red de Tiendas Recaudadoras de Divisa.

Y no es que todas puedan asumir un gasto tan elevado mes tras mes, pero en momentos de crisis, muchas ven en esas últimas unidades comerciales, una alternativa de compra ante la escasez.

Sabemos que la ausencia de íntimas no es responsabilidad de las administraciones de las unidades de farmacia, ni siquiera de la máxima dirección de salud en la provincia, porque no se producen aquí.

La única productora de almohadillas sanitarias en Cuba, es la Empresa de Materiales Higiénico Sanitarios MATHISA, que consta de tres fábricas en la capital del país y que una de ellas abastece a la región Occidental.

En años anteriores, ante escasez similar, se ha informado las causas que generan el retraso en la distribución, sin embargo, hasta este momento nada se ha explicado.

Sería muy oportuno que “alguien” -con facultad para hacerlo,  brinde una respuesta a la interrogante que hoy se hacen muchas pinareñas sobre la carencia del imprescindible producto.

Por suerte, ahora no se pierde el derecho a adquirir las que no se hayan recibido en meses anteriores, según las premisas vigentes para la distribución, comercialización y dispensación de almohadillas en la red de farmacias comunitarias.

Por lo pronto, las pinareñas en edad fértil imploran para que la respuesta a su inquietud no quede solo en palabras, sino en gestiones concretas para lograr estabilidad en los suministros.


jueves, 2 de noviembre de 2017

La Cafetería Venecia, un sito remozado



Para satisfacción de muchos pinareños, a finales del pasado mes de septiembre, fue reinaugurado el servicio de gastronomía en el emblemático Hotel Italia, de la ciudad de Pinar del Río.

Hablamos de ofertas sugerentes, en el restaurant y en la Cafetería Venecia, sitios donde se combinan muy bien la variedad de ofertas y los módicos precios.
Los que han tenido la posibilidad de asistir, coinciden en un criterio que valida la calidad del servicio y el elevado confort.

Como dato significativo destacan los horarios de prestación. En el restaurant el almuerzo abarca desde las 12 del mediodía, hasta las tres de la tarde y la comida, de seis de la tarde a nueve y cuarenta de la noche.
Por su parte la Cafetería inicia a las siete de la mañana, hasta las siete y treinta de la noche y este local también funciona como centro nocturno con un horario extendido de diez de la noche a cinco de la mañana.

El lujo, la comodidad y una excelente climatización, convidan ahora al consumidor a permanecer por un tiempo prolongado en la cafetería, porque además de alimentos ligeros, se vende ron y cerveza.

Sin embargo, un detalle no se tuvo en cuenta en el diseño constructivo de este último local y es hoy la nota discordante. No hay baño para hacer las necesidades.

Algunos han resuelto, pidiendo permiso en el restaurant, que sí cuenta con servicio sanitario para ambos sexos. Pero, además de lo incómodo que resulta dejar el lugar donde estás compartiendo con tu pareja o con amigos; es además un tanto molesto para los que consumen en el restaurant, ese continuo ir y venir.

Es importante aclarar que entre ambos lugares no hay posibilidad de acceso, a pesar de pertenecer a la misma Entidad y que mientras la mayoría buscan alternativas razonables para hacer sus necesidades fisiológicas, otros inconscientes orinan detrás de cualquier columna, incluso a la vista de todos.

No podemos pasar por alto el lugar donde está enclavada esta instalación, el que además de constituir un sitio histórico de notable trascendencia, reúne a buena cantidad de personas que, cada noche, hacen uso de la conexión Wifi.

Por el momento, a la par del reconocimiento al colectivo del Hotel Italia por el excelente servicio, hacemos un llamado de alerta a los directivos de la Empresa de Alojamiento y Turismo, para que más temprano que tarde encuentren -a este problema- una solución oportuna.

sábado, 7 de octubre de 2017

Aquí algunas fotos de Coppelia que no pude insertar en el comentario anterior



Ausencia de excelencia, en Coppelia


El Coppelia reabrió sus puertas, dejando muchas insatisfacciones en su jornada inaugural.

Después de varios meses de intenso trabajo -en aras de rescatar su  esplendor, en saludo al aniversario 150 de recibir Pinar del Río el título de ciudad- la instalación cambió solo su imagen.

A juicio del pueblo, Coppelia precisa mejorar el servicio, porque la experiencia vivida en su reinauguración, no fue la más feliz.

El agua caliente, helado derretido, mesas sucias, dependientes desanimadas…. en fin, un mar de irregularidades que echan por tierra el compromiso público del administrador del centro, Juan Miguel Medina Moreno, quien en entrevista a la prensa aseveró que la intensión del colectivo, una vez culminadas las labores constructivas, era brindar servicios de mayor calidad.

Es verdaderamente lamentable que después de tanto esfuerzo, por parte de las brigadas a cargo de la reparación; después de meses de espera por parte del pueblo y después de una inversión ascendente a dos millones y medio de pesos, en aras de un cambio radical, estemos obligados a tolerar situaciones como estas.

En honor a la verdad, la administración en Coppelia perdió la oportunidad -en meses- de establecer garantías y de adiestrar mejor a sus empleados a fin de lograr una reinauguración de lujo, como la que el pueblo esperaba.

Los testimonios de quienes vivieron la primera experiencia después de los cambios, confirman que ahora Coppelia está obligada a asumir cambios más allá de lo estructural, en beneficio de un servicio de probada calidad.

viernes, 6 de octubre de 2017

Accidentes: ni tan inevitables, ni tan accidentales

Los accidentes constituyen, en nuestro país, la primera causa de muerte entre las edades de 1 a 49 años y ocupan el cuarto lugar en las estadísticas generales de mortalidad.

Por lo general, el error humano está presente en la mayoría de ellos y se considera que 9 de cada 10 son evitables. Estos hechos -además de producir una alta morbilidad y mortalidad- son causa de sufrimiento, pérdidas económicas, costos por la atención médica y días escolares perdidos.

Todo lo anterior indica que se hace indispensable incrementar las acciones preventivo-educativas en la comunidad y que se insista en que no sólo los accidentes del tránsito son los que arrojan esas cifras, sino también, los que tienen lugar en el hogar.

Obligados estamos los adultos a tomar precauciones para evitar estos hechos indeseados y que pueden evitarse, en la mayoría de los casos.

Según estadísticas, los sucesos más frecuentes son los accidentes de tránsito, las quemaduras, ahogamiento, el envenenamiento por ingestión de sustancias tóxicas y las caídas.

Toda vez que la vigilancia y atención de los adultos son las más efectivas medidas preventivas, estamos llamados a extremar precauciones, pues nuestros niños son sumamente vulnerables, sobre todo por su falta de noción del peligro.

Es importante recordar que los accidentes son evitables en el 90 por ciento de los casos, por lo que debemos dejar de creer que son producto de la casualidad.

Hace mucho tiempo lo advirtió el Doctor en Ciencias Médicas José Jordán Rodríguez, un pinareño que dedicó más de seis décadas de su vida a la pediatría cubana, “Los accidentes no son tan inevitables ni tan accidentales”. Por tanto, la única forma de prevenirlos es saber cuándo pueden ocurrir, y en consecuencia actuar con precaución.

jueves, 20 de julio de 2017

Cuidemos nuestras playas, en bien futuro

 Inició el período vacacional y muchos son los planes para pasar una buena temporada en familia.

Las opciones no son muchas, pero entre ellas, la playa resulta tentativa, principalmente para los más pequeños de casa.


El sol, la brisa del mar y otros atractivos convidan a hacer hasta lo imposible, por pasar unos días en ese ambiente natural que nos ofrece.

Por lo general, son momentos inolvidables que nos apartan de preocupaciones laborales y de ese bullicio incesante que caracteriza a la ciudad, más, en estos meses de verano.

Sin embargo, no somos todo lo compasivo que debiéramos con ese Entorno que tanto placer nos proporciona. Por lo general la gente opta por olvidar  los envases y todo tipo de residuos en la arena.
Los estragos son incalculables. Envoltorios de comida, botellas de bebidas de vidrio y  plásticas, bolsas de Nylon, tapas de refrescos, cubiertos, latas de bebida, papeles, en fin, desechos que no son más que basura.

Es que, a veces, de manera consciente o inconsciente, olvidamos la responsabilidad que tenemos y olvidamos limpiar nuestro rastro y dejar esos lugares – a donde vamos a disfrutar- igual o mejor que como los encontramos.

Nos cuenta reconocer que son esas pequeñas elecciones las que nos pueden ayudar a generar grandes cambios;  y si nuestra geografía insular nos regala kilómetros de playas, entonces en correspondencia, debíamos cuidarlas.

Por el bien de las futuras generaciones tenemos que  ser respetuosos con nuestro entorno. Las acciones individuales sí producen un impacto sobre la naturaleza porque cada aporte cuenta.
Si los millones de personas que consumen un refresco a orillas de mar, no depositan los residuos en el lugar adecuado, seguiremos llenando nuestro mar de basura.


Es preciso evitar la contaminación y las agresiones a los espacios naturales y estamos llamados a promover cambios positivos en el comportamiento de quienes causan, con su actuar desmedido, la ruina de las playas; esa opción atractiva a dónde llegamos cada verano a vacacionar con nuestra familia.